¿Qué hacer si tu proveedor entrega un producto diferente o inservible? Claves legales del aliud pro alio

Cuando una empresa recibe productos que no se corresponden con lo acordado en el contrato, se enfrenta no solo a una pérdida económica, sino también a un posible incumplimiento legal por parte del proveedor. En estos casos, puede aplicarse la doctrina del aliud pro alio (en latín, «una cosa por otra»), que protege al comprador frente a entregas defectuosas o completamente inadecuadas.

¿Qué es el aliud pro alio?

El aliud pro alio se produce cuando el proveedor entrega un bien que:

  • Es completamente diferente al acordado (aunque a simple vista parezca similar), o
  • Resulta inservible o inútil para el fin para el que fue contratado.

Esto no se trata de un simple defecto de calidad. Para que se aplique esta figura, el bien entregado debe ser tan distinto o defectuoso que no permita su uso habitual o no cumpla con el objetivo del contrato.

Un ejemplo real

Una sentencia reciente (Audiencia Provincial de Lleida, febrero de 2025) reconoció la entrega de cosa distinta cuando una empresa recibió envases con ventanas de plástico, pese a que había solicitado envases de cartón con ventanas biodegradables (PLA), imprescindibles para el mercado ecológico al que iban destinados. El tribunal consideró que lo entregado no cumplía las especificaciones mínimas y era comercialmente inservible, por lo que se trató de un incumplimiento grave.

¿Qué opciones tiene la empresa afectada?

Si te enfrentas a un caso de aliud pro alio, la ley te permite:

  • Exigir la resolución del contrato y la devolución del precio si ya se ha pagado.
  • Reclamar una indemnización por daños y perjuicios.
  • Oponerte al pago si aún no se ha abonado el precio, ya que no se puede exigir el cumplimiento si no se ha entregado lo pactado.
  • Ejercer acciones legales dentro del plazo general de cinco años, mucho más amplio que el previsto para simples defectos de calidad.

¿Cómo probar que ha habido entrega de cosa distinta?

La carga de la prueba recae sobre el comprador. Es decir, deberás acreditar que el producto:

  • No se ajusta a lo pactado,
  • Resulta objetivamente inservible o impropio para su uso,
  • Y que el incumplimiento te impidió cumplir con tu propia actividad o con tus clientes.

Conclusión

Si tu empresa ha recibido productos defectuosos o diferentes a los pactados, no estás indefenso. La ley reconoce tu derecho a exigir responsabilidades por incumplimiento contractual, sin quedarte limitado a las reclamaciones por vicios ocultos