Sobornar en el extranjero: desde multas hasta pena de muerte

La corrupción a un funcionario tiene castigos muy distintos según el lugar donde se lleve a cabo. Las sanciones económicas van desde los 100 euros en Egipto hasta los 14,6 millones de euros en Brasil.

Haga click para ver la tabla completa

Cuatro de cada 10 españoles declaran que la corrupción es la segunda de sus preocupaciones, sólo por detrás del desempleo, según el último barómetro publicado por el CIS. Esta inquietud no sólo la tienen los ciudadanos, ya que algunas empresas se enfrentan a ella, en ocasiones, cuando quieren cerrar una operación.

Sin embargo, si alguna de estas compañías tiene la tentación de ir por el camino más rápido para acelerar una venta en el extranjero, ha de tener en cuenta las consecuencias de entregar un sobre a un funcionario. En países como Vietnam un directivo puede incluso ser condenado a muerte.

En la Unión Europea, los castigos no son tan extremos, pero eso no significa que este tema se tome a la ligera. Bélgica es uno de los países más duros, ya que las penas de cárcel pueden llegar hasta los 15 años en el caso de las personas físicas, mientras que las jurídicas pueden recibir multas de más de dos millones de euros.

La lacra de la corrupción ha hecho daño a muchas economías, sobre todo en los países en vías de desarrollo, que han visto cómo un buen número de empresas ha preferido invertir en otras plazas antes de enfrentarse a funcionarios poco fiables. “La corrupción implica un daño enorme a los estados, lo que ha provocado que a nivel global se estén dando pasos importantes para acabar con ella”, indica Rafael Jiménez-Gusi, socio responsable de cumplimiento normativo en Baker & McKenzie en Barcelona y editor del libro Visión global de las leyes anticorrupción. La educación en los países menos limpios es clave para evitar enfrentarse a penas incluso de cadena perpetua en naciones como China, Corea del Sur o Sudáfrica, importantes mercados para las empresas españolas.
Aplicación

La mitad de las operaciones de compraventa de empresas en África está afectada por corrupción, mientras que una de cada cuatro en Asia o Latinoamérica sufre el mismo problema. Por eso, Jiménez-Gusi subraya la necesidad de reforzar, como hace Estados Unidos, la aplicación extraterritorial de las leyes anticorrupción para evitar así que ciertas compañías se beneficien del limbo legal que existe en algunas naciones.

La economía está claramente globalizada y las medidas anticorrupción deben seguir el mismo camino. Sin embargo, el socio de Baker & McKenzie insiste no tanto en la firma de tratados para luchar contra la corrupción, sino en dotar a los distintos organismos implicados de los medios necesarios para acabar con ella. “España tiene el acerbo legal necesario, pero fallamos en la aplicación de estas medidas”, aclara. “La Justicia es muy lenta y, en muchas casos, los delitos han prescrito antes de que sean castigados”, añade.

Fuente:expansion.com

http://www.expansion.com/juridico/actualidad-tendencias/2015/12/10/5669be34e2704e11218b45c2.html