La Fiscalía riojana inició el año pasado 242 procedimientos por delitos informáticos

La Memoria de la Fiscalía del año 2015 recoge por primera vez una estadística de delitos informáticos, una modalidad al alza que hasta ahora se incluía en apartados genéricos y que ya tiene una categoría propia.

La Fiscalía de La Rioja recoge 242 procedimientos judiciales incoados durante el año pasado, aunque por el camino se quedan además numerosas denuncias policiales que no llegan al juzgado por la imposibilidad de identificar a sus autores o concretar pruebas. La mayoría de los procesos, prácticamente tres de cada cuatro, tienen que ver con estafas (180 casos), seguidos de revelación de secretos de particulares y empresas (21), injurias y calumnias (15) y corrupción, falsedades documentales (8) y pornografía de menores (6).

En cualquier caso, de los 242 procedimientos judiciales iniciados por la Fiscalía, únicamente 20 de ellos contaron con una calificación de acusación, lo que da una idea de las dificultades que supone perseguir y conseguir una sentencia condenatoria (hubo 13 de los 20 delitos enjuiciados) contra los presuntos autores. La memoria de la Fiscalía recoge una serie de «casos de interés» que permiten hacer una idea de cómo son este tipo de delitos.

Estafas Phissing

Uno de los fraudes más comunes en Internet

El phissing es una modalidad de estafa en la Red, por la que el cibercriminal se hace pasar por una persona o empresa de confianza para obtener contraseñas, información de cuentas bancarias o de tarjetas. La Fiscalía, en su memoria, cita un caso concreto de Calahorra con cinco acusados como cooperadores necesarios del delito. Recibieron el dinero en sus cuentas y lo transfirieron al extranjero quedándose con una comisión del 5%.

Otro caso de phissing tramitado en Logroño acabó con sentencia condenatoria de conformidad. Lo curioso es que el procedimiento necesitó colaboración de la policía de Portugal para localizar una línea telefónica asociada a una IP y de la policía rusa. Los agentes de Portugal colaboraron, aunque no se pudo localizar la IP, pero los rusos no mostraron interés alguno en colaborar, lo que dilató durante años el proceso judicial, expone la Fiscalía para argumentar las dificultades de estos casos.

Revelación de secretos Redes sociales

Los casos de un extrabajador y de una examiga

La revelación de secretos afecta tanto a particulares como empresas. La Fiscalía tipificó de esta forma la actuación de un antiguo empleado de un comercio de Calahorra que, tras acceder a Facebook con las claves de la propietaria, suplantó su personalidad y respondió a comentarios que él mismo hacía despreciando la profesionalidad de su exjefa. El usurpador acabó cambiando las claves y dando de baja las redes sociales del comercio.

Otro caso que destaca el fiscal es el de una amiga que grabó a otra, con su consentimiento, bailando la danza del vientre. Tras romper la amistad, la primera creó un perfil falso en Facebook con la foto de su amiga y colgó el vídeo en la red social y en Youtube, titulando los vídeos con la palabra «puta» en árabe.

Pornografía infantil Ordenador bomba

El padre denunciado por su propio hijo

Un menor de 16 años acudió a la Policía a denunciar que su padre, con quien le tocaba la custodia en el momento y en cuyo ordenador estaba navegando, tenía una carpeta con vídeos de menores realizando actos sexuales. La denuncia del adolescente provocó un registro del domicilio y el hallazgo de numerosos archivos con pornografía infantil. Otro acusado, a través de Facebook, contactó con una menor de 16 años y le dijo que una persona estaba intentando enviarle un vídeo donde aparecía tocándose los pechos y que, si no se conectaba con la webcam y le mostraba nuevamente los pechos, mandaría el vídeo a todos sus contactos de Facebook. La menor accedió y el acusado acabó pidiéndole dinero. El mismo delito cometió con otras dos jóvenes.

Calumnias e injurias Nadie exento

Contra el expresidente riojano y el rector de la UR

Las calumnias e injurias son otra modalidad de la que nadie está a salvo. Una serie de comentarios imputando cohecho y prevaricación al rector de la UR en un proceso de oposición señalando que se habían adjudicado las plazas acabó en un delito tipificado como calumnias. El expresidente riojano Pedro Sanz denunció y el caso acabó en condena de siete meses por los comentarios dejados por un ciudadano en la web del Gobierno riojano: «…confío en que se vaya a tomar por el culo y deje en paz nuestra comunidad». El condenado, incluso, decía «confiar» en que el mandatario «siguiera los pasos de Carrero y vuele y vuele…».

Fuente: larioja.com

http://www.larioja.com/la-rioja/201512/11/fiscalia-riojana-inicio-pasado-20151211004447-v.html