La Corte de Justicia de la Unión Europea pone coto a los enlaces ilegales en Internet

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sigue dando pasos para aclarar qué tipo de actuaciones son ilícitas en la Red. El fallo, publicado ayer por la institución, se centra en la colocación de hipervínculos en páginas web que remiten a obras protegidas por derechos de autor y que han sido publicadas sin autorización del creador.

En este caso, y como si de una decisión salomónica se tratara, el TJUE ha decidido ponderar los derechos de creadores, usuarios y empresas web. Así el tribunal explica que la introducción de enlaces que dirijan a obras de terceros subidas de manera ilícita tendrá un carácter ilegal si tales hipervínculos se proporcionan con ánimo de lucro. En cambio, la corte europea también especifica que no constituirá una comunicación al público si el que sube este enlace es un usuario que lo coloca sin ánimo de lucro y sin conocer la ilegalidad de la publicación de esa obra.

El caso que ha generado el fallo del TJUE

El asunto sobre el que opina ahora el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) se centra en la denuncia contra GS Media, editora del portal holandés GeenStijl, por desviar a los usuarios a una página web australiana en la que se encontraban disponibles fotos de la presentadora neerlandesa de televisión, Britt Dekker. El titular de los derechos de esas fotografías era Sanoma, la editorial de la revista Playboy, que solicitó a GSMedia que retirase los enlaces a las imágenes al no contar con ningún tipo de permiso para difundirlas. A pesar de los requerimientos, la editora holandesa se negó a eliminarlos, algo que sí hizo, sin embargo, la web australiana que originó el conflicto inicial.

Esta sentencia afectará a las famosas páginas de enlaces a películas o música subidas de manera ilícita, aunque según explican los expertos habrá que estudiar el reparto de responsabilidad entre el administrador de la web y los usuarios que suben los enlaces ilegales. También tendrá una clara incidencia en el conjunto de plataformas y actores de la Red que pretendan lucrarse con la explotación de obras de terceros sin autorización como las web con actividad económica, los youtubers, los perfiles profesionales de Twitter o los blogs personales con publicidad.

“Éste es uno de los fallos más relevantes en materia de propiedad intelectual del año en la UE. El tribunal busca poner fin a la vulneración de los derechos de autor en la Red y dejar claro que un hipervínculo no es una patente de corso y que si los enlaces, colocados en una página web con ánimo de lucro, redirigen hacia creaciones subidas sin la autorización del autor se estará cometiendo un acto ilegal”, apunta Alejandro Touriño, socio director de Ecija.

El letrado, que entiende que esta sentencia va a tener una clara influencia en las futuras decisiones de los tribunales nacionales, cree además que el fallo acabará con el discurso del desconocimiento que se utilizaba hasta ahora para justificar los enlaces ilegales, puesto que la resolución fija criterios muy claros en este sentido.

Pablo Burgueño, socio del despacho de abogados Abanlex, también entiende que la relevancia de la decisión del TJUE es máxima, aunque también apunta ciertos matices que le chocan. “Uno de los aspectos más sorprendentes es que el fallo parece indicar que, en el caso de que exista ánimo de lucro, la persona física o jurídica que esté al frente de la página infractora es culpable por defecto y siempre lo será si no demuestra lo contrario”.

En este sentido, el letrado explica que eso va a generar que, a partir de ahora, todas las web que quieran incluir enlaces a obras protegidas por derechos de autor tengan un deber de diligencia considerable y verifiquen en profundidad la legalidad del hipervínculo para no cometer errores que puedan terminar en los tribunales.

Equilibrio
A pesar de este aspecto, Burgueño cree que la búsqueda de ponderación que realiza el TJUE entre los derechos de los usuarios y las obligaciones de la páginas web es muy adecuada.

“A los internautas, que actúan sin ánimo de lucro, no se les puede exigir lo mismo que a las empresas, puesto que, muchas veces, no tienen capacidad de averiguar si la obra está colgada en Internet de manera legal o no. Sin embargo, las empresas sí y ahora deberán tener mucho más cuidado”, añade.

Por último, Burgueño destaca que la sentencia de la corte europea busca, una vez más, incrementar el respeto por el trabajo ajeno y conceder una mayor capacidad de control a los creadores sobre sus obras.

Fuente: expansion.com
http://www.expansion.com/juridico/actualidad-tendencias/2016/09/09/57d287c8268e3ed6398b458c.html