¿Existe la Ley de Segunda Oportunidad?

Hace unos meses, el Congreso aprobó la conocida como Ley de segunda oportunidad. La norma, muy reclamada durante toda la legislatura por distintos sectores de la sociedad y de la clase política,supone de facto la condonación de deudas, aunque no de todas, mediante la articulación de un proceso específico relacionado con el concurso de acreedores.

La Ley de segunda oportunidad, que entró en vigor el pasado mes de julio, posibilita que las familias y los autónomos puedan tener el mismo trato que las empresas cuando hayan contraído una deuda a la que no pueden hacer frente. Así, equipara el concurso de acreedores de las empresas al de una persona física, permitiendo a particulares y autónomos liquidar sus deudas con su patrimonio. Hasta ahora,en nuestro país, las personas físicas respondían de por vida a sus deudas. La entrada en vigor de la Ley de segunda oportunidad les permitirá renegociar las deudas contraídas con sus acreedores y quedar liberados, tras pasar por un proceso concursal, aunque no hayan conseguido cubrirlas con la totalidad de sus bienes.

Lo cierto es que, a pesar de sus innegables buenas intenciones, esta ley debe afrontar aún algunos hándicaps, entre ellos la inacción del Ministerio de Justicia, que aún no haaprobado la orden que regula el contenido del formulario de solicitud, inventario y lista de acreedores exigido legalmente para poder desarrollar el procedimiento de forma plena. Sin embargo, conviene señalar que esta circunstancia no es óbice para iniciar el proceso.

Es cierto que la norma, como todas, no es perfecta y tiene algunas lagunas que, sin duda, se irán corrigiendo con la jurisprudencia que vaya surgiendo en su aplicación. Aun así,en términos generales, puede definirse como una norma clara,sobre todo después de las enmiendas introducidas en julio durante la convalidación del real decreto que originariamente introducía esta regulación en nuestro ordenamiento.Por ejemplo, queda claro cuándo se entiende, a los efectos de esta Ley, que el deudor devenga a mejor fortuna.

El principal escollo que encuentra esta regulación es la propia sociedad porque los ciudadanos tienen interiorizado el alma de nuestro ordenamiento jurídico y, porque no decirlo,también de nuestros usos sociales, imperando en sus pensamientos el artículo 1911 del Código Civil que impone la responsabilidad universal por deudas. En este sentido, la Ley de Segunda Oportunidad rompe con esa tradición, puesto que supone una ‘anomalía’ en nuestro ordenamiento que los deudores de buena fe ya no tengan que soportar las deudas de por vida.
En mi opinión, la Ley de segunda oportunidad también será una excepción ya que, una vez que nuestro país consiga encauzar una recuperación económica real y los arruinados por esta crisis hayan regularizado su situación, probablemente se derogará. Pero, actualmente, podemos decir que es más acuciante que nunca acudir a la misma. De hecho,estudiada a fondo, se comprueba cómo de facto se introduce la tan deseada dación en pago. Sin embargo, no puede olvidarse que en la anterior regulación de la ley concursal ya preveía algo parecido para empresarios naturales, aunque lejos de lo que ahora supone esta nueva regulación.

Las circunstancias anteriormente señaladas, unidas a la desinformación generalizada y al hecho de articularse a través del concurso de acreedores, que otorga a esta nueva norma un grado de especialización que la convierte en aplicable únicamente a través de especialistas en la materia, hace que los afectados no lleguen a comprender realmente las ventajas de esta Ley de segunda oportunidad.Pero lo cierto es que la Ley de segunda oportunidad ya es aplicable y no son pocos los clientes de mi despacho en situación de insolvencia que literalmente ‘alucinan’ cuando se les explica el contenido de esta Ley de segunda oportunidad y ven, por fin, luz al final del túnel.

En definitiva, se puede afirmar que la llamada Ley de segunda oportunidad existe, ha llegado a nuestro sistema jurídico para conseguir que los ciudadanos puedan tener una segunda oportunidad y empezar de cero, y, paulatinamente,los afectados irán acogiéndose a ella conforme se vayan extendiendo los éxitos en su aplicación.

Tribuna del director jurídico de GÓMEZ GARRIDO ABOGADOS, Javier Gómez Garrido, en diario La Rioja
Tribuna La Rioja Ley Segunda Oportunidad 11 dic 2015